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viernes, 9 de enero de 2009

Estoy de gira y la historia del masajeador.





        Hace dos días se produjo una situación singular en mi vida pseudoprofesional. Fui al teatro de Badajoz a una rueda de prensa como creador y no como organizador o patrocinador, que ha sido lo habitual y lo que he hecho siempre en las ruedas de prensa. El haber escrito una canción para el nuevo disco de Manuela Roque me está convirtiendo en algo que hasta ahora no había sido (y mira que he sido cosas) y tengo la sensación de estar de gira con ella. El otro día en el teatro de su pueblo me sacó al escenario, luego rueda de prensa y esta noche presento su concierto en Badajoz. Ya te digo estoy de gira, como letrista de una cantante. 
       También hace dos días y por el mismo motivo sonó de nuevo mi voz en la emisora de todos y que está pasando tiempos convulsos. Me entrevistó por teléfono el hombre de la cultura que ni es aburrido ni es pedante, es divertido y de Trujillo. Me sentí cómodo hablando en esa mi antigua casa y la casa que espero vuelva a ser de nuevo de todos y con todos. Y luego recibí la llamada y así me he quedado. Me vino bien porque me levante muy mal, muy mal.
      Estoy empezando a querer a la ternura y al abrazo, y no sé si ahora me conviene un compromiso, aunque lo desee. Pero a los deseos del corazón no siempre hay que hacerles caso ¿O si? ¿O no?. Comimos un pollo asado, nos abrazamos y tan anchos. Me gusta. 
     En la entretenida merienda de una tarde pasada lo pasé bien, pero lo cortes no quita lo valiente. En la divertida merienda (con buena anfitriona incluida) alguien adquirió un compromiso y un día después lo rompió. ¡Qué feo!. Siempre he mantenido que los compromisos tienen mas obligación entre amigos que entre profesionales. Hoy el de la calle Caleros (qué también los incumple de vez en cuando) le justifica argumentando un mal momento en su actual vida..¿Y yo qué?.
      En vaca-acciones no he regalado nada de reyes, no sé si puedo, pero no me atrevo. Ellos conmigo sí. Les debo cariño, porque el cariño no está de vaca-acciones ¿O sí?. 
     He creado dos nuevo vídeos, y van.......  Uno de amor puro voyeur entre palomas y piedras y otro entre piedras y sacos de amor comprometido con la pobreza, y suena a demagogia. 
     Cómo tengo problemas con la espalda (me paso horas aquí delante e imagino que con la espalda mal puesta), me ha regalado mi querida familia un aparato para masajear dicha parte del cuerpo. (Y yo nada). Y está muy bien. Parece que tengo atrás las sabias manos de un chino, un chino grandote, y para mí solo. 
  Cuando traje a casa el masajeador que ocupa una caja muy grande, me encontré en el portal con un vecino ya mayor que vive en mi propia planta frente a mi puerta. Él salía y yo entraba. Él también portaba una caja grande. Al verme, primero me saludó cortésmente y luego al fijarse en mi caja  dijo: "Perdona mi curiosidad ¿pero eso que llevas ahí es un regalo de reyes?". Sí, le contesté, efectivamente me lo han traído lo reyes. Entonces el vecino me preguntó que de que se trataba, y le conté lo que era, no me importaba. Ante mi descripción del regalo, él se quedó pensativo y a continuación me contó lo que le acababa de suceder. Resulta que le había regalado a su mujer también un regalo por reyes, en este caso había sido una plancha de cocina que él había pensado que a su esposa le iba a hacer mucha ilusión. Pero se había equivocado, no le había hecho ni pizca de gracia argumentando que a ellos no le hacía ninguna falta un aparato de esos y que además ya no le cabían en la cocina tantas cosas. Y su mujer, que tenía carácter, le había obligado a devolver el regalo. Y a eso iba cuando me lo encontré en el portal de la casa. 
      Él seguía convencido de las ventajas de la plancha y sobretodo de que les iba a venir muy bien para su necesaria dieta sana, pero.... 
    Luego  me propuso hacer un intercambio temporal de regalos. Es decir él me dejaba su plancha y yo a cambio le prestaba mi masajeador, ya que ella, su esposa, sufría de vez en cuando problemas también en la espalda. El cambio sería sólo por unos días hasta que su mujer se cansase del aparato mío y echara en falta su plancha. ¿Y cómo va a conseguir esto? le pregunté. Muy fácil, me dijo. Sólo tengo que engañarla un poco y todo saldrá bien.  Por supuesto quise conocer algo más de su plan, tenía derecho ya que yo, o más concretamente mi regalo, formaba parte de la estrategia. Y lo que había pensado era lo siguiente. Cuando su mujer estuviera dándose un masaje tranquilamente, él le iba a provocar con unos cables una pequeña descarga eléctrica en el cuerpo, así ella se asustaría y le obligaría a devolver ese regalo "maldito y peligroso". Entonces él le diría que sólo podría cambiarlo por la plancha de cocina, a lo que ella no tendría más remedio que aceptar. 
        Le advertí del peligro de su arriesgado plan pero él no vio peligro alguno.  
       Me dio pena del pobre hombre y vecino, y accedí a participar en este extraño intercambio que deseaba que saliera bien. Le di el masajeador y me fui a casa con una plancha de cocina. Ya ves. 
   Esa misma noche vino casa a hacerme una visita y a enseñarle  el regalo (el masajeador) a unos amigos, la persona (o sea mi hermana) que me lo había regalado. Tuvo el detalle al menos de llamarme antes por teléfono, gracias a lo cual me dio tiempo a ir a la casa del vecino a por mi regalo. Pero... el vecino no estaba, sólo estaba ella, su mujer. Ante la situación creada no tuve más remedio que improvisar. Le pedí a la buena (o mala) mujer que si me podía dar unos ajos.. Mientras ella fue a la cocina a buscarlos, yo por mi parte busqué mi masajeador. Lo encontré en el salón encima de una sillón preparado para su uso. Finalmente y por no extenderme más le dije que tenía unos dolores terribles de espalda, ante lo cual ella me habló su magnifico regalo de reyes ideal para las molestias de espalda. Yo entonces le dije "no podría dejármelo un rato a ver si me alivia un poco estos dolores que me están matando". Y ella contestó "Si quiere lo puede probar aquí en mi casa, pero no puedo dejar que se lo lleve porque a mi marido no le gusta que deje estas cosas a nadie, es muy suyo y se puede enfadar". ¿Y si yo hablo con su marido? le pregunté. "No vendrá hasta mañana se ha ido al pueblo con mi hija". Vaya situación, no puedo llevarme una cosa que es mía. ¿Qué hago?. Imaginación. 
      Me fui a mi casa y preparé unos cables para un pequeña descarga eléctrica. Iba a poner en marcha, por adelantado, el plan que tenía su marido. Una vez preparados, volví a casa de la vecina. Le dije que lo había pensado mejor y cómo los dolores no se me quitaban había decidido probar "su" (mi) masajeador.  Pero le pedí por favor que antes lo probara ella para ver como funcionaba aunque su mecanismo era muy simple, sentarse encima y darle al botón. Aún así le pedí que lo hiciera delante de mí. Ella accedió y cuando llevaba unos minutos y sin que se diera cuenta enchufé mis cables y los dirigí a su cuerpo. Y ese momento le dio tal descarga eléctrica (no había calculado bien) que se levantó como un cohete del masajeador maldiciendo al aparato  y a su marido por ese regalo que a punto había estado de matarla. Aproveché y me ofrecí intentar arreglarlo pero en mi casa. Ella por supuesto accedió mientras seguía insultado y quejándose el dichoso masajeador. 

miércoles, 10 de diciembre de 2008

Teatro, ruralmodern-bar, sexo y butacas





    Mi apertura en canal en este espacio sin alambres, es una rehabilitación y como tal no puedo pasarme varios días sin hacerla; aún no está el hueso formado del todo. Llevo dos días viendo teatro de aquí (por eso). El teatro es el lugar más maravilloso del mundo si la obra es buena y el más horrible si lo obra es mala (Marcos Ordóñez) . He encontrado a los obreros del teatro, a los oligarcas (nunca cambian, ni de cara siquiera) y a los administradores . Amo a muchos de los primeros y a estos últimos porque hacen de administradores pero no lo son.  Yo también he sido, confieso. Y por eso también me aman. No puedo evitar tender y mantener vínculos con aquellos  de quehaceres cómplices y quereres compartidos. El teatro es de todas las artes el más sensitivo y el sentimentalmente  más pornográfico.  Por eso me gusta. Me he pasado mucho tiempo viviendo en teatro como el que vive en pecado y lo disfruta. El teatro puede ser profundamente frívolo hasta cuotas de placer sadomaso y el público ni se entera. Qué se joda. ¡Desnúdate tú!.
   ¿Obsesivo viene de sexo? Y de asedio....al sexo. Me gustaría conocer de antemano mi calendario fértil, así podría organizarme mejor.  Esta semana y la anterior la estoy disfrutando pero quiero cansarme ya y no puedo. Conozco a alguien que primero folla y luego saluda, y yo creo que debe ser al revés. ¿O no?.  No debería hablar tanto de eso/sexo, pero estoy en rehabilitación y me ha dicho el doctor que tengo que moverlo todo, aunque me duela. Y en vac-acciones no hay hora de cierre ni de apertura. ¡Qué anarquía!.
   Un día de estos fue fiesta pero a mí me da igual, y salí a beber. Y me torturaron vilmente.  Bebí ni se sabe cuantas palabras sin hielo. Y para no emborracharme escuché varios gintonics rápidos con mucho hielo, todos seguidos. Me encerraron psicológicamente en un nuevo/viejísimo bar que se inauguraba esa noche,¡y qué desastre!. Resultó ser un bar ruralmodern, y lo más de lo más era el cerrojo de la puerta del water de caballero. Había gente que se quería como era, pero la decoración no acompañaba, y la música era terrorismo sonoro impuro. Alguien descubrió allí que en su familia  también había alguien más que se quería como era. Por lo menos el ruralmodern-bar  sirvió para algo. Solamente. Hable con alguien que conoció a uno de mis más importantes pasados, pero ese pasado era profundo y este era superficial. Algo no me cuadra. 
    Hoy tocaba ir a  ver teatro a un pueblo cercano, donde corren caballos por las calles. En el patio de butacas había teatreros y puebleras, ¡los públicos!. Podría parecer a priori que la obra no era adecuada  porque llevaba experimentación (bendita sea), pero cuan confundidos estamos a veces con el hecho teatral. 
     Se trataba de "La butaca de nadie" de Kemal Donfhico, teatro dentro del teatro. Una compañía de teatro lleva representando Hamlet durante más dos años seguidos en el mismo teatro. Y desde hace tiempo y en la función de los jueves, los actores   han comprobado que siempre hay una butaca vacía entre el público, siempre es la misma,  con su correspondiente ticket reservado y pagado.    
     Así comienza la función que hemos medio visto esta tarde en el pueblo de los caballos.  Y ha pasado algo realmente curioso en esta casa de cultura, muy teatral, tan improvisadamente teatral que a los actores que representaban la obra no les ha hecho ninguna gracia y han tenido que suspender la función una vez comenzada. Pero yo me lo he pasado en grande. 
      Cuando la obra llevaba unos 10 minutos  de representación real, se produce la escena final  del Hamlet que la compañía representa (teatro dentro del teatro): el Rey Lear muere con su hija Cordelia en los brazos. Final de la obra, saludan, se retiran  y cuando ya se ha marchado todo su público ficticio, salen de nuevo al escenario  quitándose sus ropajes hamletlianos y comentando todos la especial circunstancia  que hoy se ha dado en el patio de butacas. Por fin la butaca vacía, hoy ha estado ocupada. Se preguntan nerviosos y curiosos si alguien ha conseguido ver su cara, sus gestos, algo de la misteriosa persona. Pero apenas había luz y ninguno ha visto claramente de quien se trataba. Pero una de las actrices se acerca al borde del escenario (proscenio) , mira hacia la famosa butaca vacía y se da cuenta que no lo está, porque aún sigue allí sentada la misma persona misteriosa que ha estado durante la representación
     Hasta aquí la obra ha transcurrido con total normalidad por parte de los actores que estaban encima del escenario, pero no así por parte de un actor que debía representar su papel en el patio de butacas, concretamente daba vida a la persona que ocupaba la enigmática butaca vacía. No  ha podido hacer su papel a causa de una espectadora del pueblo,  que se ha negado a levantarse de ese asiento porque ella ha llegado antes  que el actor. 
    La mujer había llegado tarde y al ver esa butaca vacía y se ha sentado sin pensárselo dos veces.  
    Cuando el actor que debía ocupar esa butaca se ha dado cuenta ha intentado por todos los medios aclararla que ese sitio estaba preparado  para él porque iba a representar su papel desde ahí, desde esa butaca. Pero ella (menuda) no se lo ha creído y no le ha dejado el sitio. 
    Ni actores  ni técnicos  se han percatado de lo que estaba pasando y al llegar el momento de descubrir quien era el personaje misterioso que ocupaba la butaca, han encendido los focos dirigidos directamente a ella y en vez de aparecer el actor de la función, ha aparecido una señora de 50 años y 80 kg con los brazos cruzados y muy enfadada. 
     En el texto de la obra la actriz al descubrir que había alguien en la butaca vacía, dice: "¡Está ahí, aún está ahí sentada, miradla!".  Y la mujer, nuestra mujer del pueblo, más tranquila que una vaca en un prado, al oír esto que cree dirigido a ella, ha contestado: "Y no me voy a mover de aquí , porque yo he llegado antes". 
   Al final la función se ha suspendido y yo he visto una de las obras de teatro más cortas y más divertidas de mi vida, algo que no es fácil. 

jueves, 4 de diciembre de 2008

Estar en la resistencia






Llevo 12 horas cabreado. La exigencia de la paciencia.
De 11 a 17h mierda contractual. De 17 a 20h (putos) ensayos del corto. 
De 20 a 22h. teatro con la Compañía Nacional de Teatro Clásico. Durante estas 2 horas no he estado cabreado por la buena dirección. He encontrado en los pasillos a 2 considerados, uno viejo y otro nuevo. En uno pienso más, está siendo una sorpresa confusa. 
 Toda la mañana y parte de la tarde con dos problemas unidos por el dichoso teléfono que se mueve. Me jode y me rejode que no me cojan el exasperado teléfono, aunque yo lo haya hecho. La primera es de esos casos que no matan una mosca (crees) y terminan matando una ballena, de las protegidas encima. No sé si todo estará en mi cabeza, no sé si será para tanto, no sé si será un molino de viento, no sé si serán blancos o negros los fantasmas. Sólo sé que quiero saberlo. Es sólo un cambio de estado ¿Solo?.
  El segundo problema es mucho más enrevesado, pero menos vital-acción, tanto que en el mismo confluyen varios conflictos. Y en medio nosotros, los artibreros.  No quiero tener ahora más tribulaciones, aunque me fortalezcan. No. Me impedirían resistir a gusto.  
Prefiero estar en la resistencia que con la resistencia. 
  En las vaca-acciones todos las temperaturas son hermosas, todas las lluvias bienvenidas, todas las hojas bien caídas, todos los vientos bien soplados, y hasta todos los fríos felizmente disfrutados. Parece una nueva estación.  ¿Y cuando llegue el invierno invierno?. 
    Ayer estaba el tiempo adverso (un día feo) para los demás, y yo con ganas de disfrutarlo.Lo conseguí. Fui al museo de la piel de las ovejas muertas alemanas, donde sólo se habla el fluxus, y su agroviuda.  Es un deleite fluxuar por allí. Es mi circo más querido/divertido. 
     Y allí tuve un reencuentro dichoso, casi inesperado y por eso más dichoso. Tenía que haber ido yo a él, y vino él a mí. En su pública vida le admiro. Ayer (casi) fuera de su privilegio anterior estábamos más cerca. Y sabía que lo haría.  ¿La nostalgia es mala o es depuradora?.
   En este museo de arte y confección contemporánea por obra y gracias de la piel de las  ovejas y de su pastor alemán Vostell, hay obras para jugar al escondite, para ponerte del revés, para ser tele, y otras para sonreír con orgullo. Hay cosa raras, para que nos entendamos. Yo soy raro, para que nos entendamos.  Se llevan a cabo acciones/performances de arte y movimiento, y ayer actuaron para nosotros. 
     Trajeron para ello a 10 mujeres del pueblo de cierta edad. Las vistieron de enfermeras, pero con trajes negros, hasta la cofia era negra. También había 3 burros y un chino (al final me dijeron que era japonés pero que hacia de chino en la acción).  El chino estaba montado en uno de los burros. En los otros dos había una televisión con imágenes de Wall Street en uno, y el otro no cargaba nada pero delante de su cara llevaba una careta de cartón con el rostro de Jacqueline Kennedy . 
     Llegaron en procesión. Primero y en 2 filas iban las 10 enfermeras negras  tocando las castañuelas. Las dos últimas portaban una pancarta que ponía "everything is wel", y a la vez repartían ajos entre todos los que estábamos allí. Después de ellas venía el chino (que era japonés aunque hacia de chino) montado en el burro y pintándose la uñas de rojo. Y cerraban la comitiva los 2 burros restantes. Para que hicieran bien su trabajo les dirigía su dueño, vestido de bombero.
Consiguieron llegar al fondo de la sala. Si situó el chino y su burro en medio y a ambos lados se repartieron por igual enfermeras y burros. (El dueño de los asnos vestido de bombero se quedó entre nosotros) Sonó una canción de Dolly Parton y fueron pasando todas las enfermeras con la mano tendida y pidiendo limosna, delante del chino . Mientras, este iba vertiendo gotas del pintauñas en las manos de las enfermeras. Cuando todas las enfermeras estuvieron colocadas otra vez en su sitio, se paró la canción de Dolly Parton y el chino sacó un megáfono y dijo en voz alta: ¡d'not worry be happy!. 
Entonces entró en escena el dueño de los burros 
vestido de
bombero, se acercó a los dos asnos que no tenían un chino encima y les metió
algo en la boca. Luego  les dio la
vuelta poniéndolos contra la pared, 
con el rabo y el culo para nosotros. Y se retiró. 
Estuvimos 1 minuto
(más o menos) en silencio, y de pronto uno de los burros, el que tenía la
careta de Jacquie  Kennedy,  comenzó a cagar. 
El otro no.

martes, 2 de diciembre de 2008

SOY TAMBIEN LO QUE A VECES NO SOY






No soy sólo una cosa, soy muchas cosas dependiendo de muchas cosas. La autoestima y la vanidad no parecen lo mismo pero se complementan perfectamente. En un estado vaca-accional la vanidad es un remedio casero para curarte de los desechos a los que te conduce el estado. Nunca valoro en igual medida los halagos cuando vienen de desconocidos, nunca echo a volar cuando las alas me las ponen los anónimos, nunca canto victoria cuando la partitura la escriben compositores secretos, pero siempre me gustan los besos de alguien que nunca me ha besado. 
  Si tuviera que edificar mi vida con los ladrillos de los demás, a veces tendría un palacio, otras una zahurda y otras muchas un adosado (los odio estéticamente). Deseo un piropo pero me importa tres pitos, es de usar y tirar. No soy serio. A veces no me sale tan bien disimular -y lo hago muy bien- y notan que uso y tiro con una facilidad pasmosa. Pero como espectador me parece tan grotesco, que no me creo ese papel. ¿Soy también lo que a veces no soy y los demás imaginan que soy?.
  Una entrevista en la contraportada de un periódico no deja de ser un acto más vanidoso que informativo. Tiene todo menos información. Bueno, pues muchas gracias. En realidad creo que es un pago atrasado, por eso la foto la pongo yo. Hay dos respuestas a dos no-preguntas que me han gustado: a los que les importa tanto la reputación en realidad no saben vivir libremente. Y, lo importante es vivir sin parar, ya te parará la muerte. (Miento arriba cuando digo que nunca echo a volar cuando las alas me las ponen los anónimos. Miento). Hay un mensaje político claro que allá en Roma lo han visto, esa era la intención. Y hay una pregunta y una respuesta censurada: PREGUNTA: ¿Qué suelen dejar sus amantes olvidado en su tocador?. RESPUESTA: ¿Me puede repetir la pregunta? Por favor.
   Ayer busqué localizaciones para los interiores del corto de las mentiras en el formal dormitorio del hijo del pintor que también es pintor, y su amada, que también está de vaca-acciones, pero en vez de escribir, jardinea.  En los últimos días he estado en más de 8 dormitorios diferentes con sus correspondientes camas. 
   Y el martes es el Día Nacional del Garbanzo en casa de mi exseñorito, ahora de su doña señora. Nos juntamos todo el séquito garbanzal y ale, a  comer tocino, chorizo, morcilla y mucha lengua. To pa dentro. Y entre sopa y garbanzo, tocino y morcilla, postre y café, parimos. De todo. A veces hasta joyas, oye. Es lo que tiene el Día Nacional del Garbanzo, mucha parida-d. 
   Esta tarde he finalizado un relato sobre un anciano que todos los días mira el tablón de anuncios de las esquelas para ver quien ha muerto, y un día lee su nombre en una de ellas. 
   Antes de terminar el relato, he visitado al enfermo que le gusta ser grafía. Siempre me pongo en su lugar, no lo puedo evitar, y yo acabaría forzadamente rápido. ¿Será verdad que el verdadero amor está aquí, entre tubos y sondas? Creo haberlo visto. 
   A casa de quien ahora está enfermo hemos llevado bombones y libro. Hay cosas genuinamente vulgariginales. Para comprar estas medicinas para enfermos en casa en busca de un riñón/corazón, hemos ido a una de las grandes boutiques de las masas. Glamour y pueblo a rebosar.  Y siempre la misma pregunta al llegar ¿Pero no estábamos en crisis?.  Dentro de este parque temático de la galleta, el zapato y la teleplasma, hemos descubierto en la sección de caballeros y eligiendo calzoncillos a dos hombres grandes tipo conductores-de-furgo-de-reparto-de-material-pesado-para-el-automóvil. No tenía desperdicio la escena. Si es que todo el teatro contemporáneo está aquí, no en las salas alternativas. A mí me entran ganas a veces de llevarme una silla y pasarme toda la tarde de espectador viendo estas performances supersuper que nada tienen que ver con escenas de matrimonio tv. ¡Dónde va a parar!. Aquí hay carne..y pescado, y bollos, y congelados, y alcohol, y yogures, y compresas, y bazar; que es donde tienen lugar las mejores representaciones. Quien va a la sección bazar de un supersuper tiene problemas importantes en su vida, y tensiones, y conflictos. Y donde hay un buen conflicto, hay una buena dramaturgia. Yo la sección bazar la visito mucho por eso. Allí he asistido a representaciones memorables que han condicionado mi afición escénica para el resto de mi vida. 
   Pero la función que he visto hoy en la sección de caballeros, en el apartado de ropa interior, tampoco ha sido moco de pavo. Pongámonos en situación. Dos señores (grandes) de entre 45 y 55 años, decidiéndose o indecidiéndose  por unos slips o calzoncillos. Uno de ellos a veces los denominaba gallumbos.  El más gordo tenía la teoría que para su compañero eran más adecuados los tipo boxer ajustados. ¿La razón? Al trabajar con un mono más bien ancho le convenía más este tipo de prenda porque mantenía apretados y sin bailar a la pirindola y a los pirindolos (literalmente oído y transcrito) . El menos gordo coincidía en parte con el planteamiento inicial de su compañero más gordo. Estaba de acuerdo en que deberían ser unos calzoncillos que mantuvieran la polla y los huevos en su sitio (este no empleaba sinónimos populares, era directamente popular). Pero era más partidario de los slips, argumentando que con ellos sudaba menos. Y además tenía una razón de peso: eran más baratos, había una oferta de tres por 10 euros. Ante esta razón tan actual (crisis) el más gordo contraatacaba con tesis tales como: "lo barato sale caro" y "yo para proteger mis sagradas partes prefiero calidad, aunque me cueste más", "Que hay cosas que uno debe cuidar más, precisamente por ser las que más alegrías te dan, y gratis". El menos gordo parece convencido por este último razonamiento calidad/precio. Fin de la primera parte de "Dos hombres y un calzoncillo". Empieza la segunda: "¿Y me quedaran bien? Yo siempre he utilizado los tipo slips" pregunta el menos grueso.  Contestación del más gordo: "si hombre, si tú tienes una nalgas que lo rellenan todo muy bien, y los boxer estos es lo que tienen, te marcan de puta madre toda la parte que cubren". El menos gordo alucina con lo que su compañero de curro sabe sobre calzoncillos....y culos. Se lo está pensando. Quiere estar totalmente seguro antes de decidirse: "¿Y...me hará un buen culo?". "Maricón, y a mí que me preguntas, si yo no te lo visto nunca" responde sabiamente el gordo. El más flaco se mira su culo sin conseguirlo totalmente y dice. "Ven conmigo al probador y me lo dices". "No se puede probar la ropa interior" le señala inteligentemente el más grueso. "¿Ah no? En Plasencia sí, yo siempre me los pruebo antes de comprarlos". El más gordo está deseando irse y zanja el tema: "Venga tío, que te van a quedar muy bien, estos gallumbos le quedan bien a todo el mundo, y tú tienes buen culo"  le dice mientras le agarra con sus enormes manazas la mitad del trasero al menos gordo, y continua: "venga, vámonos tío, que parecemos dos tías comprando bragas". Pero hay una última cuestión importante que el menos gordo debe resolver: "¿Y de que color los compro?". Y el más gordo que es más listo por gordo que por diablo sentencia el final de la obra con un: "oscuros tío, siempre oscuros, que nunca sabe uno lo que puede pasar. Cógelos oscuros". 

sábado, 25 de octubre de 2008

= los dos nos queremos el sexo.




Follar en la siesta siempre me ha puesto. Desde joven siempre estuvo en mi caja de fantasías recurrentes, para la soledad. Por la noche a la hora de dormir está bien pero siempre termina uno quedándose dormido. La siesta no termina, siempre tienes que levantarte o seguir. Las horas de la siesta son más largas, puedes jugar y hablar más, y correrte más. Hay luz natural y parece todo más propio. Yo duro más en la siesta. 
    Lo de hoy estaba previsto, hacía tiempo que nos nos veíamos y nos deseábamos ya. Lo hacemos de vez en cuando ¿Rutina? Sí, igual qué comer el mismo pastel siempre ¡Me gusta tanto!. Es ese imán que tienen los cuerpos para meterse uno en el otro irremediablemente, que no tienen las almas. Es sexo con amor..propio al otro cuerpo. Los dos nos queremos...el sexo.  Y en medio el corazón se cuela a veces. En este caso no. Ni falta que hace. Cuando uno es profesional, es lo que tiene. En la puerta, nada más entrar en casa, lo hicimos una vez todo. Hay una gran cama allá en el fondo, pero aquí es más irracional y lo irracional resulta primario, y el sexo es muy primario, y sin cama más.  En el pasillo otras muchas, es un buen comienzo. Pero aquella vez en el suelo del salón fue la hostia, no he conocido persona tan experta. Todo estaba medido, y el resultado no podía ser más excitante. En cada palmo de mi cuerpo había una meta volante. Y premio siempre.  Pasamos por muchas hasta que llegamos a la meta final. Y todo iba sumando. Y la suma final era aún más. Conclusión: el placer se puede administrar. Hasta la puesta en escena excitaba. Empezamos abrigados hasta el cuello, era diciembre, y hasta el suelo estaba desnudo y caliente cuando acabamos. Fue una noche sólo para eso. Y nadie aguanta toda una noche sólo para eso sin amor, aunque no lo haya. También hay noches sólo para el amor donde sin existir sexo, el sexo está. No fue el caso de la noche de diciembre. 
   Hoy la siestasex ha durado tres horas. Hemos hablado de lugares escondidos. Siempre he deseado follar en un escenario del teatro.  ¿Y por qué no vamos a uno? Vamos a ese que ahora esta cerrado por obras y sólo hay una persona vigilando. Yo la conozco. Nos dejará. Tal vez quiera participar. ¿Te importa?. No. 

martes, 21 de octubre de 2008

=AQUÍ ESTOY Y CÓMO NO ME MIRÉIS ME VOY





A las 21:41 me he enterado de que se ha suicidado alguien. Artista y conocido. He estado en el pasado con el suicido durmiendo a mi lado. Intentan avisar y decir "aquí estoy y cómo no me miréis me voy". ¿Que harán, pensarán, media hora antes?. Una vez hace infinito imaginé no vivir, siento vergüenza de la razón. Algún día tengo que atreverme a investigar la memoria de mi abuelo. Algún día. No me gusta dejar las cosas para un día desconocido. Algunos íntegros de moral  dicen que es de cobardes irse sin que te toque. Quieren decir sin que ellos digan cuando te toca. Pavese se mató y escribió: me he buscado a mi mismo.  El problema son los demás, si no estuvieran ahí no pasaría nada. Nada es nada, perfecta definición del suicidio.  Hace años me comprometí junto con los artibreros (hoy hemos desmontado la pobreza con final sangriento, de dedo) a dar un toque sobre el suicidio. Fue hermoso mientras se montó. Pregunté y recuerdo lo de cambiar antes de desaparecer. Es duro esto de la no vida voluntaria. Aún a costa de parecer un idiota de los que odio, me arriesgaré a seguir manteniendo en la cúspide a los que lo hacen por amor. Es idiota pero me gusta. 
     Por la tarde antes de saber que ya no podré hablar con niki, he estado jugando al tenis. Suena frívolo ¿verdad?. Todo es teatro. Yo habré jugado al tenis una vez en mi puta vida. Hoy encontré en el lejano parque a un examigo, exconocido, excompañero, excomplice...extodo. Y de pronto le ha quitado a todo el ex. Todo es teatro. Soy tan tonto que he terminado jugando al tenis con él y con dos idiotas más como él. Un juego a dobles parejas, se llama. Inaudito. El perro me miraba y alucinaba. Un desastre anunciado. Mi extodo que hoy no era exnada, es mi pareja deportiva. A los dos de enfrente ni los conozco. Uno de ellos se ha torcido un pie. Un esguince. Yo tengo tres. Situación ridícula en urgencias: 3 tíos en pantalón corto llevando en brazos a otro igual. El esguinciado pide encarecidamente que no avisen a su mujer.  No hace falta, también está allí con un corte en la mano. No he visto jamás un encuentro tan turbador en mi vida. Primera pregunta de ella: ¿Qué haces vestido así? ¡Me has engañado!. (LAS IMÁGENES DE ARRIBA SON DE QUIEN HOY SE HA MARCHADO SIN QUE LE TOQUE.)

jueves, 16 de octubre de 2008

A veces hay que pagar para luego cobrar




A veces pienso en cambiar la noche por la mañana. Algunas veces me ha salido bien, y en los últimos días no duermo bien. He viajado en sueños a Portugal ¿será por eso?. Esta mañana he realizado las costumbres de barrio. Buenos días, déme el periódico, un kilo de manzanas, tomates y plátanos grandes, adiós buenos días. Ah,  zanahorias también, me encantan y mientras más grandes mejor se comen. La frutera rubia ya me conoce y poco a poco va intentando poner confianza. Me resisto.    
      Mañana haremos la instalación y hay que para prepararla. He visitado al anticuario sabio que no quiere demostrar que es sabio, sólo antiguo. Tiene dones pero se resiste. También hemos ido al del fuego (entre las piernas de muchas también. ¿es un poco ordinario esto verdad? Es que yo lo soy a veces también.). También tiene dones y los emplea. Le estimo mucho, mucho. En el camino ellas, las de las imágenes públicas, hacen proselitismo falso. Le digo a la de la sierra del cantante que les dé lecciones de vida (a ellas, pobresss) viviendo sin nadie molestando en le water.  Hay una edad amigas que el mejor novio eres tu misma.  Las dejo y aparece otra que tal baila  sin ritmo y hasta sin música, dice que se ha separado. Ohh. 15 años juntos. Ohh. Hemos tomado café como quien toma el té de las 5. Qué aburrimiento. A veces hay que pagar para luego cobrar. Otras hay que cobrar para nunca pagar. Está hablando pero no la oigo. Será el ruido de las pastas al caer en el café ¡plof!. No me estás haciendo ni caso. Pues no. ¡plof!. ¿Y ahora qué vas hacer? Sola, sin marido, sin costilla, sin polla, sin coche y hasta sin peluquero (dice que él hasta le arreglaba el pelo y todo,  y hasta le hacía moños). ¿Quién te va a peinar el moño y el coño?. Ambas cosas son necesarias para vivir querida. Date a la bebida. Camarero por favor ponga un poco de cognac en el café de la señora que está muy soso, así tan solo. Más. Gracias. ¿Quieres que te ayude?. Llama al "otro". Un día te insinúo: aquí estoy yo que también peino moños..... Llámalo. Pero tú no te vayas, te quedas aquí con él con la excusa de cualquier excusa (a veces hay que pagar para luego cobrar). Ok me quedo a ver el teatro del malo, por diossss. Ha llegado el segundo peinamoños. No es tonto cómo pensaba (hay tantos tontos que pienso que lo son y en realidad se lo hacen ¿porqué?). En el entreacto me he ido. 

martes, 14 de octubre de 2008

= A VECES LOS PASEOS NO SON TRANQUILOS




Hoy había cola en el cine. No me gustan las colas. No me ha entusiasmado lo visto. Voy más al teatro que al cine, disfruto más (a veces). El cine lo veo en casa. El teatro lo escribo en casa. Mañana sin falta vuelvo a empezar el carajo, ya está bien. Unas horas con mis sobrinas están muy bien, me gustan. Me hablan, me preocupan, se preocupan. No saben todo de mí. No me importaría contar pero quiero que me cuenten ellas. Desde Roma me siguen reafirmando mi decisión última y consecuencia de todo esto que estoy viviendo, sufriendo, disfrutando. Amo a las mujeres de la técnica, me aman. Lo sé. Donde antes estaban las ovejas para convertirlas en industria hoy paseo con gusto. Ahora es museo alegre entre rocas antiguas. Ha llovido y nos refugiamos en el observatorio de las plumas. Allí estaban también una pareja de América del sur con niño. Mientras esperábamos a que la lluvia nos permitiera seguir nuestro paseo, la mujer del sur ha discutido con su acompañante también del sur. El niño ha llorado. Todos nos hemos asustado. Ella nos ha pedido que la lleváramos al pueblo, él lo ha impedido. ¿Qué hacemos?. Hemos dado una solución intermedia. Para evitar que el niño asista a su discusión nos han permitido que nos lo llevemos de allí. Les esperemos fuera, en el bar del museo. Hemos esperado y esperado. 1, 2, 3 y 4 horas. Tenían que cerrar el bar y los padres del sur no han llegado. Pero si ha llegado la policía y se han llevado al niño. A veces los paseos no son tranquilos. 

sábado, 11 de octubre de 2008

= LA SIERRA, EL NO PUENTE Y EL TEATRO DE LAS CABRAS




La sierra purifica. Ahora me puedo permitir muchas cosas deseadas desde siempre. Una de ellas es irme de puente cuando no hay puente ni puenteros. Es maravilloso. Nunca me gustaron las masificaciones y menos en el campo. Tampoco las colas ni ser número. Soy así. Ahora en otoño es todo tan de color feliz que he venido de la sierra respirado y aireado. Y un caballo, una yegua. Sobre ella he montado y con ella he corrido. En un pantano sin agua, y un día con la libertad que da una cometa. Y en lo más alto de todo donde se divisa todo. Me lo descubrieron unos apagafuegos. Han sido días de otoño con sol, pueblo, carretera, huerto, agua y cabras. Incluso he visitado la casa de un santo, y me quedo con el jardín antes que con la iglesia. Yo quiero ser santo si tengo ese jardín, lo demás me sobra. Al llegar de nuevo a la ciudad, de nuevo música elegante que antes fue futura. Encontré a gente del playstoceno. ¡Por dios creía que había muerto!. En la sierra paseando por caminos de hierbas salvajes y arboles duros del jamón, encontré a cabras y detrás a su cuidador-pastor. Todo el día solo, sin humanos pero muy bien acompañados por la fidelidad animal. Los perros son sus brazos, sus voz, su ojos. El cabrero nos llevó a su chozo, que ya no es chozo, faltaría más. Y nos descubrió a que dedica el tiempo libre. Todo. Primero en el campo piensa y se imagina que cada cabra es uno de sus amigos, familia, conocidos e incluso turistas desconocidos. Cada movimiento, cada actuación, cada mirada y cada reacción de una cabra es proporcionalmente similar a la de los actores del teatro que se monta en su mente. Cuando está en el chozo, que no es chozo, abre el telón y comienza la función. Ha construido un teatro con lo que ha encontrado en los caminos a las dehesas. Y además ha convertido los palos en actores/personas. Y cada tarde noche pone en escena una obra diferente escrita con las actuaciones reales que ese día han tenido sus cabras. Que en escena no son cabras sino sus amigos, familiares, conocidos y turistas. Y por supuesto todas las obras tienen un componente erótico, faltaría más. Es la manera de que se cumplan sus deseos. "Cuando uno se pasa tantas horas solo en el campo es cuando se da cuenta de la sensualidad de la naturaleza. Y me pone", dice. Se excita mucho, sí. Sobre si alguna vez se lo ha hecho con una cabra, su respuesta es una no respuesta. No me queda claro. Pero yo lo hubiera intentado seguro.