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domingo, 11 de enero de 2009

DOMINGO DE DUDAS Y CHINOS INMUTABLES.


      No puedo entender tantas cosas. No sé porque rechazo algo y luego me entusiasmo con todo lo contrario si es muy parecido. Hoy es domingo por la mañana. Generalmente me paso las mañanas de los domingos en la cama, pero anoche me acosté temprano y he dormido suficiente. Me acosté temprano y acompañado, era como tener dos almohadas. Hay que ver lo que uno aprende con los años y no me refiero a mí. 
  Y esta mañana me he levantado y he enviado una frase/pregunta sin respuesta. Estoy confuso siempre en estos casos. Busco algo que no tenga nada que ver conmigo, pero si no tiene nada que ver conmigo luego no sale bien. Definitivamente estoy confuso. ¿No será que en realidad busco algo que someter?. Aunque a veces pienso que en realidad estoy en el lugar equivocado y lo que hago es buscar el acertado, pero donde busco no puede estar. Pero por otra parte aunque sea el equivocado me gusta, al menos en ciertos momentos. Y luego huyo de esos momentos para encontrar algo que suponga todo lo contrario, y cuando lo encuentro estoy la mar de bien. Aunque también me canso. Diosssss que asco de contradicciones!!, me gustaría estar programado para sentir en cada momento lo que corresponde. Tengo un sueño y creo que merezco que algún día se cumpla. (Aunque al día siguiente esté arrepentido). 
   Ayer mi casa fue un set de rodaje. Todo el equipo del corto de las mentiras puso patas arriba mi  casa y durante todo  todo el día. Hice de director, productor, técnico, empujador, masajeador, iluminador y encima puse la cama. Sin embargo no era buen día para mí, al final se arregló cuando vi en el monitor las primeras tomas. Me gustaron y me arreglaron el día. Si en el fondo soy un chico fácil, cualquier cosa me alegra, me cambia. Y como agradecimiento dije voy a dame un homenaje y llamé a la almohada a la que hacía referencia la principio. 
  Dentro de unas horas tengo comida/jaleo. Me gustan. Voy a llevar un postre que voy a inventar. Y un regalo o 2 a mi amigo visible. 
   Ayer durante el rodaje del corto en mi casa, pedimos la comida a un chino. Y vino un chino a traerla. Mientras le esperábamos se me ocurrió que podíamos meter al chino en el corto. ¿Cómo?. La escena que estábamos rodando en mi casa era la siguiente: dos amantes se han conocido en la calle y acuden a casa de uno a "celebrarlo". Mientras lo celebran llega un familiar del dueño de la casa y los pilla celebrándolo. Este es el guión oficial. Pero vamos a meter al chino en este guión. Y fue pensarlo y hacerlo. 
   A la media hora llaman al portero automático, es el chino con la comida amarilla. Le abrimos y dejamos la puerta de la casa entreabierta. Llega el chino y toca el timbre. Desde dentro le decimos: "pase por favor hasta dentro, al final del pasillo". El chino algo confundido hace lo que le decimos. Seguimos indicándole, sin que nos vea, a donde tiene que dirigirse. Llega a la puerta del dormitorio donde están los dos amantes metidos en la cama y simulando "amor". El chino llama a la puerta. La cámara está dentro grabando pero escondida para que lo no la vea ni sospeche. Una voz le dice: "entre por favor". El chino entra y ligeramente, sólo ligeramente, se sorprende al ver a dos hombre metidos en la cama y "amándose". "Hola buenas tardes, este es su pedido". Dice el chino con su español achinado. "Son 37 eulos". Uno de los actores se levanta de la cama completamente desnudo y busca el dinero en la cartera. El chino prácticamente ni se inmuta. El actor le da el dinero. El chino dice gracias, se da la vuelta y se va.   

domingo, 28 de diciembre de 2008

soy bipatrial, ¿estoy de vacaciones? los chinos






     8 días sin venir, 8 días sin recordar, 8 días sin volver, 8 días sin contar, 8 días sin disfrutar ¿?... A ver si va a resultar en realidad que han sido los 8 días de vacaciones que me corresponden de mis vaca-acciones. ¿Será eso?. Es decir, según el estatuto de los vaca-accioneros tengo derecho a no bloggear durante 8 días en navidad. Pues va a ser eso. Es que sino no doy crédito ¿8 días sin aparecer por aquí?. Y qué rápido han pasado. Prácticamente ni me he enterado. 
    Me va a costar volver a todo lo demás, estoy seguro. 
    La nochepena muy bien, la familia mejor y menudo flan me hizo mi tía/presidenta de esta mi patria. Es la hostia. Yo en navidad y sobretodo en nochepena siempre vuelvo a una de mis patrias. Tengo 2. una patria en cada pueblo, soy bipatrial. Y siempre está igual, mis patriotas no cambian y me gusta que no cambien. Pero en la otra patria no ha habido tanta alegría. Mi otra tía/presidenta de la otra patria a lo que no voy desde hace más de dos años, pasó la nochepena en el hospital. Y sentí amor al verla, y me sentí parte de ella. Su vida es dura, tanto como su fe. 
  Y esa noche en la que se establece ese estado de sitio en que todos deben cenar felizmente con todos por ley; es la noche más jodida para aquellos que no pueden cumplir la ley. Además de mi tía/presidenta de mi otra patria también incumplió la ley el muchacho bueno de las carreteras y su padre. Y a los guardianes de esa ley les importa un pimiento que algunos no puedan cumplir la ley de la cena feliz, no les detienen ni les meten en la cárcel, sólo les recuerdan continuamente  y machaconamente que hay gente felizmente cenando y que ellos no podrán, ¡qué se jodan!. Odio los estados de sito (Israel está machacando de nuevo Gaza y ya van 200 machacados en un solo día) .
     Y en medio, o sea antes, conozco a la ternura, otra ternura, y la abrazo. Y me gusta. Y le gusta Anthony y el popranea. Y luego paso frío, joder eso es lo peor. Estos días he tomado casi más pastillas que turrones, más. Qué dolor de espalda da a veces la ternura. 
    Y en mis correspondientes días de vacaciones de las vaca-acciones ayer viaje a Roma (la roma de aquí al lado, apenas media hora). He ido a cumplir con el rito de la visita a mi confesor. Nos hemos confesado, he contado mis pecados, me ha puesto la penitencia y hay muchas dudas/esperanzas por el nuevo régimen. Y luego nos hemos dado un homenaje con cocido de luxe en el mejor restaurante que había hoy en Roma. Servicio excelente, trato elegante  y cariño asegurado: ¡viva la familia tradicional!. 
   Y luego he ido con mi confesor y su confesor, los 3, a la patria de su confesor a escuchar cantar a otra familia (es tiempo de familias). La matriarca ha cantado para esa patria, fría,  pero ella ha estado caliente y me ha calentado a mí. Hace meses en vez de aplaudirla en uno de sus conciertos le regalé una canción, y hoy la ha estrenado, y me ha invitado a subir con ella para descubrir sus 3 elegancias: vestido, voz y corazón. Hemos pasado por el escenario hasta el apuntador, vaya diva, mira que  permitir que otros ocupen su foco.
   Hace dos días descubrí a chinos que tocan pies en vez de arroz. Y me los tocaron muy bien. Necesitaba un  masaje para espantarme el dolor de espalda producido por la ternura. Y los chinos casi lo espantaron. La  reflexología o digitopuntura es una medicina tradicional que estimula la energía mediante los pies. Cada punto concreto del pie se corresponde con un órgano del cuerpo.  El dedo gordo  a la cabeza, el talón a las rodillas, donde se forman los callos a los oídos... y así toda la planta. Eso parece la planta de oportunidades del corteinglés. Toda la planta del pie es para los chinos una gran pantalla en la que ven lo chungo o no que tienes por ejemplo el estomago, la columna o los huevos mismamente.           
      El maestro que inspeccionó mi planta-pantalla se mostró muy simpático.  Le manifesté mi sorpresa y admiración por su dominio de mis pies y en agradecimiento  se extendió aún más en sus conocimientos. 
  Resulta que hay una parte de la planta del pie, justo debajo del puente tirando hacia los talones, donde hay un puntito (canalla) que se corresponde con los testículos. Él me lo tocó y me sonrió, y por sus gestos faciales  (ni una palabra de español) deduje que me estaba tocando los huevos, no literalmente, pero si reflexológicamente. Qué gracioso pensé. Y entonces se me ocurrió la mayor tontería que se me pudo haber ocurrido, sin acordarme que somos culturas muy muy diferentes.  Mientras me tocaba el puntito de los testículos, le pregunté con gestos si no había un puntito concreto para saber como tenía....... la polla. No dije polla con gestos, más bien creo que gesticulé "pene".  Aunque para que pareciese más científico y no hubiera dudas intenté darle a entender "organo genital masculino" o "aparato reproductor masculino". Pero pensé que "pene" era más corto y también podría considerarse una palabra científica. Y así lo hice. Y me entendió perfectamente.  E ipso facto desapareció sin decir ni mú. Pero al momento se presentó una joven china con una bata blanca y con la boca tapada con una mascarilla. Muy correcta, me saludó y me preguntó "¿pene?"; con la misma artificialidad que cualquier chino te pregunta en restaurante chino "¿chopsui de calne o pescado?".  Yo intenté decirle que era sólo una curiosidad y que mi interés sólo era medicinal, quería simplemente saber su estado de salud al igual que el del estomago o el riñón.  Ella volvió a preguntar "¿pene?".  Y yo pues dije sí. 
      Entonces tomó mi pie izquierdo y comenzó a frotar debajo del dedo meñique con una mano y con la otra la parte lateral izquierda del talón. Todo ello en un movimiento suave pero perfectamente acompasado.  Y joder. Vaya con la china, el masaje, el pie, la reflexología, el dedo meñique  y mi estúpida curiosidad. Se me empezó poner dura sin poder evitarlo... ¡Qué vergüenza dios mío! Me estaba empalmando a ritmo del masaje de la china en la planta de mi pie izquierdo. No sabía que decir ni que hacer y la china por supuesto ni me miraba a mí, ni a mi abultado pene.  Cuando ya lo tenía... a tope, va la china mira de reojo mi bulto,  y me dobla de repente y con todas sus fuerzas el dedo meñique hacia atrás causándome un dolor impresionante. Pero al momento me dejó de doler y a la vez se me bajó to. 
      ¡Cómo son estos chinos y lo que tenemos que aprender todavía de ellos!.  
   Luego llegó el maestro se fue la china y me quedó como nuevo. Y mañana vuelvo otra vez.  Y ahora le pienso preguntar por el puntito de atrás. 

jueves, 4 de diciembre de 2008

Estar en la resistencia






Llevo 12 horas cabreado. La exigencia de la paciencia.
De 11 a 17h mierda contractual. De 17 a 20h (putos) ensayos del corto. 
De 20 a 22h. teatro con la Compañía Nacional de Teatro Clásico. Durante estas 2 horas no he estado cabreado por la buena dirección. He encontrado en los pasillos a 2 considerados, uno viejo y otro nuevo. En uno pienso más, está siendo una sorpresa confusa. 
 Toda la mañana y parte de la tarde con dos problemas unidos por el dichoso teléfono que se mueve. Me jode y me rejode que no me cojan el exasperado teléfono, aunque yo lo haya hecho. La primera es de esos casos que no matan una mosca (crees) y terminan matando una ballena, de las protegidas encima. No sé si todo estará en mi cabeza, no sé si será para tanto, no sé si será un molino de viento, no sé si serán blancos o negros los fantasmas. Sólo sé que quiero saberlo. Es sólo un cambio de estado ¿Solo?.
  El segundo problema es mucho más enrevesado, pero menos vital-acción, tanto que en el mismo confluyen varios conflictos. Y en medio nosotros, los artibreros.  No quiero tener ahora más tribulaciones, aunque me fortalezcan. No. Me impedirían resistir a gusto.  
Prefiero estar en la resistencia que con la resistencia. 
  En las vaca-acciones todos las temperaturas son hermosas, todas las lluvias bienvenidas, todas las hojas bien caídas, todos los vientos bien soplados, y hasta todos los fríos felizmente disfrutados. Parece una nueva estación.  ¿Y cuando llegue el invierno invierno?. 
    Ayer estaba el tiempo adverso (un día feo) para los demás, y yo con ganas de disfrutarlo.Lo conseguí. Fui al museo de la piel de las ovejas muertas alemanas, donde sólo se habla el fluxus, y su agroviuda.  Es un deleite fluxuar por allí. Es mi circo más querido/divertido. 
     Y allí tuve un reencuentro dichoso, casi inesperado y por eso más dichoso. Tenía que haber ido yo a él, y vino él a mí. En su pública vida le admiro. Ayer (casi) fuera de su privilegio anterior estábamos más cerca. Y sabía que lo haría.  ¿La nostalgia es mala o es depuradora?.
   En este museo de arte y confección contemporánea por obra y gracias de la piel de las  ovejas y de su pastor alemán Vostell, hay obras para jugar al escondite, para ponerte del revés, para ser tele, y otras para sonreír con orgullo. Hay cosa raras, para que nos entendamos. Yo soy raro, para que nos entendamos.  Se llevan a cabo acciones/performances de arte y movimiento, y ayer actuaron para nosotros. 
     Trajeron para ello a 10 mujeres del pueblo de cierta edad. Las vistieron de enfermeras, pero con trajes negros, hasta la cofia era negra. También había 3 burros y un chino (al final me dijeron que era japonés pero que hacia de chino en la acción).  El chino estaba montado en uno de los burros. En los otros dos había una televisión con imágenes de Wall Street en uno, y el otro no cargaba nada pero delante de su cara llevaba una careta de cartón con el rostro de Jacqueline Kennedy . 
     Llegaron en procesión. Primero y en 2 filas iban las 10 enfermeras negras  tocando las castañuelas. Las dos últimas portaban una pancarta que ponía "everything is wel", y a la vez repartían ajos entre todos los que estábamos allí. Después de ellas venía el chino (que era japonés aunque hacia de chino) montado en el burro y pintándose la uñas de rojo. Y cerraban la comitiva los 2 burros restantes. Para que hicieran bien su trabajo les dirigía su dueño, vestido de bombero.
Consiguieron llegar al fondo de la sala. Si situó el chino y su burro en medio y a ambos lados se repartieron por igual enfermeras y burros. (El dueño de los asnos vestido de bombero se quedó entre nosotros) Sonó una canción de Dolly Parton y fueron pasando todas las enfermeras con la mano tendida y pidiendo limosna, delante del chino . Mientras, este iba vertiendo gotas del pintauñas en las manos de las enfermeras. Cuando todas las enfermeras estuvieron colocadas otra vez en su sitio, se paró la canción de Dolly Parton y el chino sacó un megáfono y dijo en voz alta: ¡d'not worry be happy!. 
Entonces entró en escena el dueño de los burros 
vestido de
bombero, se acercó a los dos asnos que no tenían un chino encima y les metió
algo en la boca. Luego  les dio la
vuelta poniéndolos contra la pared, 
con el rabo y el culo para nosotros. Y se retiró. 
Estuvimos 1 minuto
(más o menos) en silencio, y de pronto uno de los burros, el que tenía la
careta de Jacquie  Kennedy,  comenzó a cagar. 
El otro no.