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sábado, 18 de octubre de 2008

= CREER, LOS SACOS, LA CENA Y LA LUZ.




Desde bien temprano a trabajar para los demás. Pero me gusta hacer instalaciones. No me ayudan demasiado y encima me riñen los vagos. Mando y curro, curro y mando. Alguien tiene que hacerlo. No entendemos porque el anticuá es amargo. No le gusta el azúcar. Es bueno pero le falta azúcar. Enésima discusión con él. Todos: ¿pero qué le pasa? ¿será el despecho del amor? Será. Me lo paso bien en la calle subido y arriesgándome, me gusta el riego, soy temerario, siempre lo fui. No me gustan las nenazas en este aspecto, ¡ay!.  Hay pobreza y faltan sacos llenos de tantas cosas, y sobran sacos llenos de tantas cosas. Todos los hemos colgado. Me gusta. Y la comida de después también. Es en el quinto coño pero muy popular y los trabajadores son simpáticos. Charlo con la galerista. No creo que salga ese proyecto de tener un espacio para todos. El anticuá y su loquesea, que no es pero todo el mundo dice que debería ser (lío); dicen que no. Son artistas más que yo. No entiendo el ser humano ¿me entienden a mí?. Albert me gusta (todo el que provoca me gusta, habrá que hacer algo tipo "provocar por provocar"), antes veo y abrazo a la pareja de la música extrema, le he cogido cariño, ellos también. Me han salido cinco granos. Hoy cena especial con casi 20. Es mi antigua situación y mi nueva la que provoca la cena. Tengo ganas y temor, emoción y ganas, aún dudo, ¿Hubiera sido mejor no tener esta cena? Tengo que creer más en mí. 
  Ayer mientras estábamos en la cama nueva discusión por la luz (dice que hacer el amor sin luz es una medida ecologista) y el juego. Si no juego me canso, si no veo me aburro. ¿Pero para que estamos aquí, para follar o para jugar? Jugar es follar también. Solución intermedia una hora con luz y otra a oscuras. La verdad es que a oscuras es salvaje y hace más juegos. Pero me gusta ver su cara y especialmente su boca mientras experimenta y da pasión. Por la mañana quiere. Ya hay luz natural. Me hago el dormido y se re-corre todo mi cuerpo. Me despierto inevitablemente, estando despierto ya aunque negándolo. Se ha levantado con interés y propone que todo el día estemos aquí en la cama. Sólo comer y disfrutar, comer es también disfrutar. No puedo tengo que salir. Se enfada. 

martes, 7 de octubre de 2008

= el borracho, los pobres, el tocino y la morcilla



La crisis además de ruin e inmoral es pesada. El miedo es libre pero no le gusta la libertad. Ahora toca hablar de pobres y me encuentro a un tipo sentado en un banco y con dos latas de cerveza gritando contra los pobreza, contra el fútbol y los toros. Es un discurso de borracho comprometido y antiglobalización. Me gusta. Le escucho. Me gustaría saber más. Recuerdo a la madre del líder de los anti, que buena tarde, que sabia mujer, que agradable paseo por el puerto de Nantes. He comido con amigos-socios de proyectos que me ilusionan. Hay una nave factoría, hay dos luchas con testimonio protesta, algo para enfermos sin memoria, y garbanzos. Entre el tocino y la morcilla se cuela una pareja aburrida. ¡Cuantas!. Juego con la nueva vida y me gusta. Se pasan rápido los días y nunca sé si eso es bueno o malo es. Sigo recibiendo palabras con sentido positivo, con sentido reconocimiento. Por si acaso lo vuelvo a escribir: no lo habré hecho tan mal. No es suficiente. No es suficiente. Se me olvidaban los zapatos. Son los últimos en pisar el suelo de la raíz y los primeros en tocar tierra extraña. Siempre me han durado mucho los zapatos ¿significará algo? Estoy un poco harto de creer que todo significa algo. Que tontería. Lleva varios días sonando el teléfono de casa y nadie responde.¿Será como aquella vez? Hace años alguien llamó. ¿Diga?. Silencio. ¿Hola? Hola (voz tímida y nerviosa). ¿Quién eres?. No me conoces. ¿Qué quieres?. Conocerte. ¿Quién te ha dado mi número de teléfono?. Nadie, una vez me equivoqué al marcar y escuché tu voz en el contestador. ¿Y?. Me gustaría verte, pero me da mucha vergüenza. Y nos conocimos. Pero no salió bien. ¿Será lo mismo ahora?. Ojalá. Me gusta este secretismo. Me entretiene.