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martes, 11 de noviembre de 2008

¿Qué es un manzátano?





Cosas de la vida cotidiana: por fin y casi 8 meses después el aparato dice que va a pagar una deuda por trabajo colectivo. Todo gira menos la luna, parece. He hablado con alguien que me ha interesado, espero que siga haciéndolo. Hablaba también con la mirada tranquila y eso me seduce. Casi dos horas y sin saber nada antes, no está mal. Más cosas de la (nueva) vida cotidiana: hoy no he comido los garbanzos colectivos, y por la insistencia pareciera que tenían ganas de que lo hiciera, pero no ha podido ser. Y otra cosa más de la vida cotidiana (felizmente): escribir, como comer. Me doy cuenta de que tal vez me estoy retirando demasiado ¿O no?. No. Después de todo son mis horas de trabajo nuevas y la diferencia está en que ahora lo hago solo y antes con mucha gente al lado. 
  Está mañana en el parque de los perros he encontrado a la mujer del pintor hijo de su padre. También está de vaca-acciones. Está entregada a la tierra y a su siembra.  No estaba en el parque de los perros con su perro. No. La visita era por su trabajo vaca-accional, quería ver como era un celtis australis y una pyracantha coccinea. Le ha dado fuerte con la jardindedía.  He vivido y nadado en  su campo, allí fui nada más conocer las intenciones del abusador del poder.  Ella tiene paciencia, yo no podría soportar la vida de un árbol, lo asesinaría. Después de recorrer arboles, arbustos, plantas y flores, ha conseguido entretenerme. Me he ido con ella a un vivero situado a las afueras de la ciudad. Es todo tan artificialmente natural que da gusto. Están todo  metido en una caja... y tan verde, o rojo , o amarillo... El mundo de lo natural no es natural aquí. Nos acompaña uno de los arbolistas que disfruta acompañándonos y descubriéndonos nuevas naturalezas. O eso creía. También disfruta de la presencia y cercanía de mi amiga. Se conocen de otras veces naturales. ¿no me habrá traído de carabina? No. Ha sido casualidad.  El arbolista optimista nos lleva a una nave que está separada de  donde están los clientes. En ella está lo más especial, lo nuevo y, mejor aún, los experimentos. Se mete allí cuando cierra el vivero y juega a la genética. Apasionante. ¿O no?. Lo hace por muchas razones una de ellas transecologica:   árboles modificados, capaces de absorber químicos perjudiciales del suelo y convertirlos en abono, ellos solitos.   Pero hay algo que me ha interesado más. Una especie de bonsay que en vez de dar hojas normales, con su habitual forma; de sus ramas salen hojas/corazón,  cuadradas, redondas, estrelladas y hasta con relieve. Alucinante. Uno podrá comprar para su jardín o terraza un árbol o una planta con las hojas de la forma que quiera incluso con el logotipo de la empresa. Los primeros serán los bancos.  Por si fuera poco nos enseña su máximo tesoro. Es pequeño aún, pero se trata de un manzátano. Una fruta nueva con el sabor y la forma de una manzana y un plátano. Todo en la misma pieza. Se va a comer mucho en las bodas. Es redondo, la manzana,  y en medio  lo penetra algo rectangular, el plátano. 

miércoles, 29 de octubre de 2008

= la traición, el rencor, la rabia y la empleada del súper





Definitivamente la tierra da vida. Me da vida para empezar a trabajar en época de vaca-acciones. Al levantarme (¿tarde? No, ahora no. Es un nuevo horario) he metido las manos en el saco de la tierra de la sierra y he sentido fuerza. He sembrado naturaleza a mi lado. Apenas conozco el nombre real de las plantas pero conozco el color y su luz. Es suficiente. En la comida de los martes hoy éramos pocos. Hemos hablado de lo mío. Otra vez ¿No los tengo cansados ya?. Soy pesado porque lo necesito, pero tendría ya que dejar de mirar para atrás. El rencor es herencia y necesario, pero tengo que diferenciarlo técnicamente de la rabia. La tercera persona siempre ocupa un lugar incomodo y siempre puede acarrear con la basura de las otras dos. He sido a veces tercera persona y ahora no lo entiendo. Siento traición y no la hay ¿Y cómo se llama entonces?. No hay día en que me hago mil preguntas a mí y a los demás.  Cómo si ellos fueran yo, y yo sólo soy yo, a ver cuando me convenzo de una puñetera vez. 
   Luego en el súper del otro barrio, el más lejano, al preguntar por segunda vez a una empleada donde estaban los huevos, me ha respondido demasiado alterada: "¡Y yo qué coño sé! ¡Te buscas la vida y dejas de joderme! ¿O es que crees que debo saber donde está todo? ¡Tampoco es tan difícil saber donde están los huevos o el chocolate o el puto pepel del water! ¡Sólo hay que mirar un poquito joder! ¡Os creéis con derecho a preguntar por cualquier gilipollez sólo porque lleve este puto uniforme de color verde de los cojones! ¡Iros a la mierda! ¿Quieres que te diga también donde está la mierda? No, eso no porque esa si sabes donde está. ¡En tu puta casa! ¡Qué la tenéis llena de mierda hasta el culo y la soltáis aquí  encima de nosotras cómo si fuéramos jodidos wateres! ¡Iros a tomar por culo y dejarme en paz de una puta vez!". La habían despedido 5 minutos antes de que yo le preguntara por los huevos. La próxima vez preguntaré antes siempre: Perdón señorita, ¿usted trabaja, ahora, aquí?.

domingo, 12 de octubre de 2008

=madre, hijo y recuerdos en el parque de los perros.




Mañana es lunes y fiesta, y yo ni me había enterado. Para mí todos los días son lo que yo quiera que sean, sábados, lunes, fiesta, laborable. Qué maravilla. A ver cuanto dura. Me pone las pilas plantar y desplantar. Me gusta llenarme las manos de tierra. Hoy he plantado y desplantado (con lo que me cuesta cortar). Deseo que crezcan pronto, quiero ver resultados ya. Esta impaciencia mía me va a impacientar algún día demasiado. En la cama y temprano me ha llamado un viejo amor (qué bonito). Me ha gustado (qué tierno). Es tan energético que a veces me contamina (qué alentador). Su llamada se ha convertido luego en recuerdos y así me he dormido otra vez felizmente (qué dormilón). He visto una gran comedia, Cena a las 8. Es de  1933 pero resulta fresca, habla también de crisis financiera. La vida es sólo (y nada más) cíclica. 
     Hay en el parque de los perros una mujer mayor, que quiero que me recuerde a mi madre. Me recuerda (si lo deseo me recuerda). Siempre he tenido ganas de hablar con ella algo más que un mero saludo de dueño de perro a dueña de perra, ellos son los protagonistas, nosotros sólo sus guías. Hoy ha sido ella la que también quería hablar conmigo algo más del protocolo perruno. Y ha hablado. "¿Cuantos años tienes? ¿estás soltero? Te pareces a un hijo mío." Yo tenía pensado: ¿Cuantos años tiene? Se parece a una madre mía. Pero ella ha ido más allá. "¿Me podrías hacer un favor?". Faltaría más, no hay cosa más agradable que ayudar a un recuerdo. "Hace mucho tiempo que no hablo con mi hijo. No me llama ni coge el teléfono. Está enfadado. Si tú le llamas no te colgará y tal vez consigas que hable conmigo, con su madre". Dios, vaya situación. No he dudado ni un momento. He llamado a su hijo desde mi teléfono. Me ha hablado. Su madre hizo algo equivocado con él. Se negó a conocer a la persona que amaba. Ya no podrá conocerla. Murió. De todo esto hace ya más de un año. También las madres se equivocan y mucho. La madre no deja de mirarme a los ojos  mientras escucho a su hijo. No me mira, me exige. Él pregunta la razón de haberme prestado a participar en algo fuera de mi contexto emocional. Es que.... tu madre me recuerda a mi madre. Y los dos tenemos perro, y se llevan bien. Ah ¿Tú también?. 

jueves, 25 de septiembre de 2008

=¿Qué es la vida?


Esta mañana me ha dicho una amiga que tiene cáncer.  Ayer me llamaron por teléfono para comunicarme que un familiar había muerto en un accidente de tráfico. Mañana me despiden del trabajo. Y la cabrona de la vida sigue como si nada pasase. Es increíble, al menos podría pararse un rato y tener el detalle de hacer notar que a veces hay cosas que no coinciden con el ciclo vital normal. A la  puta mierda la vida y madre que la parió . Estoy leyendo una novela donde el protagonista, un viejo exiliado cubano que vive, malvive, en Miami; ha tenido que matar a su mujer porque ella se lo ha pedido. Estaba muy enferma y apenas tenían dinero para las medicinas y otra necesidades cotidianas. Y justo una semana después de haberla matado le ha tocado una importante cantidad de dinero en la lotería. Y el pobre hombre se pregunta si no será eso el pago que le hace la vida por haber matado a su mujer y quitar de en medio un problema que molestaba a todos. ¿Qué es la vida a veces sino una mafia organizada que ni tiene sentimientos ni conciencia ni siquiera sangre para bombear el corazón?.  Pues le voy a dar una lección para que aprenda. He ido a una gran superficie comercial, he comprado 20 botes de sprays negros  y luego me he ido a un parque natural donde hay una reserva de plantas protegidas, algunas de ellas únicas en la mundo y las he rociado con el spray. ¡Que se joda la vida!