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sábado, 17 de enero de 2009

ESTOY ESCRIBIENDO POR DISCIPLINA






Estoy escribiendo por disciplina. Desde hace días hago cosas por obligación y no por devoción, ¡vaya novedad!.  El 99 % de la gente seguro que también, yo era la excepción. Hasta hace unos meses no sabía muy bien lo que era la otra vida real, ahora no sólo lo sé sino que además no me está gustando mucho. Por ejemplo nunca he sabido bien lo que era la cuesta de enero, ahora sí. Cada mañana tengo que ponerme a escalar este enero maldito que además de estar alto parece cada vez más inclinado y tengo la sensación de que encima me voy a pegar una hostia cuando esté llegando y tendré que volver a iniciar la subida. En cada peldaño, roto, me detengo a pensar más que a subir y todo lo que pienso es todo menos bueno, y es duro, en definitiva es real. Tengo la sensación de haber tardado todos estos años en llegar a la madurez y resulta que la madurez era esto. Me vuelvo para atrás, no me gusta, pero no puedo.
     Y por si fuera poco la vida alrededor continua como si nada. Si fuera fácil, si fuera posible, si tuviera cojones, volvería a empezar en otra dimensión totalmente diferente. O en mitad del campo desierto o en mitad de la ciudad más poblada del mundo. Y tal vez no sea tan difícil como me parece, he hecho cosas más complicadas, pero es que ahora todo me parece mucho más duro, y tal vez no lo sea pero a mí ahora me cuesta hasta cerrar los ojos porque se que al abrirlos voy a ver lo mismo. ¡Joder!. 
    Ayer estuve por disciplina (ahora todo lo hago por disciplina,hasta levantarme) desde las 4 hasta las 11 pasando el bruto del vídeo al ordenador para empezar el montaje. Me acompaño el realizador y cámara. Era por disciplina y lo aguanté. ¿Tendré que empezar a aguantarme más cosas?. Me he dado cuenta de que soy un poco cobarde, y yo y los demás pensábamos que no.  
  Anoche vi en la tv la entrega de los Globos de Oro y vi a un Mickey Rourke resucitado de su olvido ganando el premio al mejor actor (The Wrestler, el luchador) y dando las gracias a sus perros porque cuando uno está solo, dijo, los perros permanecen siempre con uno, pase lo que pase. Y yo miré a mi perro que siempre me está sonriendo, aunque no sepa sonreír, y le dije gracias Remo, tú si que sabes. Me jode comparar mi situación con  la de Mickey Rourke y me jode caer en la puta trampa de creer que soy el culpable, encima eso. ¿Cómo puede alguien conseguir que me crea una puta mierda, que pierda la autoestima, que me olvide de las ilusiones, que me quite las ganas, que mande todo a tomar por culo después de todo lo que he conseguido?. 
  También he visto Gomorra y a ellos les vale más una pistola que una conversación. Después de todo la vida sigue al margen de uno. 
   Un día cuando tenía 16 años me propuse conseguir algo mediante métodos no muy amables. No salió, porque ni siquiera lo intenté. Y siempre me he reprochado no haberlo intentado al menos. En el fondo soy gilipollasmente bueno y lo que me pasa me pasa por eso. 
  (Hoy no cuento más, ya sé que siempre termino con una historia, verdad o no, pero como estoy escribiendo por obligación ya no escribo más, no disfruto).

lunes, 10 de noviembre de 2008

CENAS, COMIDAS Y MUERTES





   Varios días sin escribir, mala cosa. A ver. El sábado excursión campestre laderas de la montaña. Por la noche cena en casa del vasco. El domingo anulación  de los zapatos. Comida en Mérida para hablar de los abusos públicos y de homofóbias naturales. Por la noche cena , larga y divertida, con muchos cigarros, hasta las 4, en la casa de italia, había también amantes. Hoy lunes sin ganas. Y en medio de todo, ruidos, contactos, conversaciones, risas, desencantos, tristeza y alegría. ¿Estaré preparado para todo esto?: Esta mañana incluso me he atrevido y he ido a buscar el futuro lejos pero en el mejor de los sitios posibles. Está resultando todo tan diferente que no sé si estoy actuando bien. Creía estar preparado para esto y más ¿Y lo estoy?. Cuando iba en el coche meditaba, cuando venía desmeditaba, así ando todo el día. Se me olvidaba algo importante, ayer alguien, por mi culpa, me descubrió aquí. No quería por ahora, pero prefiero quien lo ha hecho, listo, a otros más tontos. También he visto en cine la última de nadie hablará de nosotras..Me ha gustado Ariadna, antes no me atraía.  
  He estado más de un mes sin ocuparme de una parte de mí que tiene que ver con las alegrías del cuerpo, y a veces del alma. Hace unos días volví a ellas, y me preocupa, me quitan tiempo y pensamiento. Debería poder combinar ambas cosas. Puedo. Disciplina y placer ¿están reñidos? No creo, no quiero.
   El viernes fui al hospital a ver a un familiar, mi tío. Visitar a los enfermos es parte también de mi patria y no me gusta mucho pero sé que debo hacerlo por el recuerdo y por la costumbre. Cuando llegué a la habitación del hospital había un visitante más. El enfermo estaba dormido y el visitante también. Vaya situación. No puedo irme. Cuando uno va a ver a un enfermo es más importante casi que él te vea a ti que tú a él. No sabía que hacer pero tenía que quedarme. No conocía al visitante y apenas podía verle la cara, estaba con la cabeza hacia bajo sentado en un sillón,  era mayor. Me fui a dar una vuelta a la terraza del hospital. Era un lugar donde sólo podían acceder los trabajadores del centro, había máquinas de aire y de luz. Un día alguien de dentro me lo enseñó y me gustó. Subí. Me gustan los sitios altos, nunca tuve vértigo a nada  (no sé muy bien si ahora lo tengo al presente y al futuro). Media hora después bajé de nuevo a la habitación de mi tío. Ambos, enfermo y visitante, seguían dormidos, pero me salvó la enfermera. Era la hora de la cena y las visitas tenían que abandonar el hospital. La enfermera despertó a mi tío, al que por fin pude saludar. Le dijo que despertará también al visitante dormido para que se marchara. Mi tío le llamó primero suavemente y al ver que continuaba con la cabeza baja y dormido como un tronco, le dio una voz considerable llamándolo por su nombre. Seguía sin enterarse. La enfermera se acercó a él, le tocó en el hombro mientras le decía: "Oiga por favor despiértese que tiene que abandonar la habitación  ha terminado la hora de las visitas". No respondía. Le inclinó la cabeza hacia arriba y...."¡está muerto!", gritó. Le tocó el corazón y alguna comprobación más.  Llamó a un medico que sólo pudo confirmar que efectivamente estaba muerto. No podíamos creerlo. Le pregunté a mi tío que cuanto tiempo llevaba muerto o..dormido. No sabía exactamente y asegura que cuando llegó estaba bien, estuvieron hablando unos 15 minutos y luego mi tío se quedó dormido y él...no lo sabe. Se lo llevaron en una camilla. Mi tío me dijo: "mejor que hay sido aquí, en su casa vive sólo y nadie se habría enterado."